Psalms 39DHH1996

1Del maestro de coro. De Jedutún. Salmo de David. Yo había prometido cuidar mi conducta, y no pecar con mi lengua, y poner freno a mis labios mientras hubiera malvados delante de mí.

2Y me hacía el mudo: no decía nada. ¡Ni siquiera hablaba de lo bueno! Pero mi dolor iba en aumento;

3¡el corazón me ardía en el pecho! Pensando en ello, un fuego se encendió dentro de mí, y dije entonces con voz fuerte:

4“Señor, hazme saber qué fin tendré y cuánto tiempo voy a vivir; ¡quiero saber cuán breve será mi vida!

5Me has dado una vida muy corta; no es nada mi vida delante de ti. ¡Todo hombre dura lo que un suspiro!

6¡Todo hombre pasa como una sombra! De nada le sirve amontonar riquezas, pues no sabe quién se quedará con ellas.

7Y así, Señor, ¿qué puedo ya esperar? ¡Mi esperanza está en ti!

8Líbrame de mis pecados; no dejes que los necios se burlen de mí.

9“Me hice el mudo y no abrí la boca, porque tú eres el que actúa.

10Aparta de mí tus golpes; estoy acabado por los golpes de tu brazo.

11Tú corriges al hombre castigando su maldad, y reduces a polvo lo que más ama. ¡Todo hombre es un suspiro!

12“Señor, escucha mi oración, ¡presta oído a mis lamentos!, ¡no te quedes callado ante mis lágrimas! Yo soy para ti un extranjero, un ave de paso, como mis antepasados.

13Deja ya de mirarme, dame un momento de respiro, antes que me vaya y deje de existir.”

Dios habla hoy ®, © Sociedades Bíblicas Unidas, 1966, 1970, 1979, 1983, 1996

Choose Translation

Switch translation for Psalms 39.

Reading Settings

Paragraph viewDisplay verses as flowing paragraphs instead of individual lines
Show verse numbersDisplay verse numbers inline
Red letterHighlight the words of Christ in red

Sign in to save your reading preferences across sessions.