Ezekiel 24DHH1996

1El día diez del décimo mes del año noveno, el Señor se dirigió a mí y me dijo:

2“Anota esta fecha de hoy, porque hoy el rey de Babilonia ha atacado Jerusalén.

3Y recítale a este pueblo rebelde un poema que le sirva de ejemplo. Dile de mi parte: ‘Pon una olla al fuego y échale agua;

4pon en ella pedazos de carne, buenos pedazos de pierna y de lomo, y también lo mejor de los huesos.

5Toma luego una de las mejores ovejas, y amontona leña debajo de ella para que hierva bien, hasta que queden cocidos los huesos.

6‘Porque el Señor dice: ¡Ay de la ciudad asesina! Es como una olla enmohecida, de la que el moho no se quita. Saca tú, uno a uno, los pedazos de carne, hasta dejar la olla vacía.

7La ciudad está llena de la sangre derramada, derramada no sobre la tierra para que el polvo la cubra, sino sobre la roca desnuda.

8Pues yo voy a dejar la sangre allí, sobre la roca desnuda, de manera que no se pueda cubrir, para que mi ira se encienda y se haga justicia.

9‘Porque el Señor dice: ¡Ay de la ciudad asesina! Yo mismo voy a hacer una hoguera.

10Y tú trae mucha leña, enciende el fuego y cuece bien la carne, hasta que se acabe el caldo y se quemen los huesos;

11pon luego la olla vacía sobre el fuego, hasta que el cobre se ponga al rojo vivo y quede limpio de sus impurezas; ¡hasta que el moho desaparezca!

12Sin embargo, tan enmohecido está que no se limpia ni con fuego.

13‘Jerusalén, yo he querido limpiarte de la impureza de tu libertinaje, pero no has quedado limpia. Sólo quedarás limpia cuando descargue mi ira sobre ti.

14Yo, el Señor, lo he dicho, y así será. Yo mismo lo haré: no dejaré de cumplirlo. No tendré compasión ni me arrepentiré. Te castigaré por tu conducta y tus acciones. Yo, el Señor, lo afirmo.’ ”

15El Señor se dirigió a mí y me dijo:

16“Voy a quitarte de un solo golpe a la persona que más quieres. Pero no te lamentes ni llores; no derrames lágrimas.

17Sufre en silencio y no guardes luto como se hace por los muertos. No andes con la cabeza descubierta ni vayas descalzo; no te cubras la cara en señal de dolor ni comas el pan que se come en tales casos.”

18Por la mañana estuve hablando con la gente, y por la tarde murió mi esposa; a la mañana siguiente hice lo que el Señor me había ordenado.

19Entonces la gente del pueblo me dijo: “Explícanos qué significa para nosotros eso que estás haciendo.”

20Yo les dije: “El Señor se dirigió a mí y me dijo:

21‘Dile al pueblo de Israel: Esto dice el Señor: Voy a profanar mi templo, que a vosotros tanto os gusta mirar y tanto queréis, y que es vuestro orgullo y vuestra fuerza; los hijos e hijas que dejasteis en Jerusalén morirán asesinados.

22Y diles: Vosotros haréis lo mismo que yo he hecho: no podréis cubriros la cara en señal de dolor ni comer el pan que se come en tales casos.

23No podréis llevar la cabeza descubierta ni los pies descalzos. No os lamentaréis ni lloraréis. Quedaréis sin fuerzas por culpa de vuestras maldades, y os lamentaréis unos con otros.

24Ezequiel será para vosotros un ejemplo, y todo lo que él hizo lo haréis vosotros. Cuando esto suceda, reconoceréis que yo soy el Señor.

25‘Ahora voy a quitar a los israelitas su fortaleza, que es el templo, de cuya belleza se alegran tanto, y que tanto les gusta mirar y tanto quieren. También les quitaré a sus hijos e hijas.

26Ese día, el que pueda escapar vendrá a darte la noticia.

27Ese día dejarás de estar mudo y podrás hablar con el que haya escapado. Servirás así de ejemplo al pueblo, y ellos reconocerán que yo soy el Señor.’ ”

Dios habla hoy ®, © Sociedades Bíblicas Unidas, 1966, 1970, 1979, 1983, 1996

Choose Translation

Switch translation for Ezekiel 24.

Reading Settings

Paragraph viewDisplay verses as flowing paragraphs instead of individual lines
Show verse numbersDisplay verse numbers inline
Red letterHighlight the words of Christ in red

Sign in to save your reading preferences across sessions.