1Yo dije: "Atenderé a mis caminos para no pecar con mi lengua; guardaré mi boca con freno en tanto que el impío esté delante de mí".
2Enmudecí con silencio, me callé aun respecto de lo bueno; pero se agravó mi dolor.
3Se enardeció mi corazón dentro de mí; en mi meditación se encendió un fuego y así proferí con mi lengua:
4"Hazme saber, Jehová, mi fin y cuánta sea la medida de mis días; sepa yo cuán frágil soy.
5Diste a mis días término corto y mi edad es como nada delante de ti; ciertamente, es apenas un soplo todo ser humano que vive. Selah
6Ciertamente, como una sombra es el hombre; ciertamente, en vano se afana; amontona riquezas y no sabe quién las recogerá.
7"Y ahora, Señor, ¿qué esperaré? Mi esperanza está en ti.
8Líbrame de todas mis transgresiones; no me conviertas en la burla del insensato.
9Enmudecí, no abrí mi boca, porque tú lo hiciste.
10Quita de sobre mí tu plaga; estoy consumido bajo los golpes de tu mano.
11Con castigos por el pecado corriges al hombre y deshaces como polilla lo más estimado de él; ¡ciertamente, es apenas un soplo todo ser humano! Selah
12"Oye mi oración, Jehová, y escucha mi clamor. No calles ante mis lágrimas, porque forastero soy para ti y advenedizo, como todos mis padres.
13Déjame, y tomaré fuerzas antes que vaya y perezca".