Matthew 13RV1858

1Y AQUEL dia, saliendo Jesus de casa, se sentó junto á la mar.

2Y se allegaron á el muchas gentes; y entrándose él en el barco, se sentó, y toda la gente estaba á la ribera.

3Y les habló muchas cosas por parábolas, diciendo: Hé aquí el que sembraba, salió á sembrar.

4Y sembrando, parte [de la simiente] cayó junto al camino; y vinieron las aves, y la comieron.

5Y parte cayó en pedregales, donde no tenia mucha tierra; y nació luego, porque no tenia profundidad de tierra.

6Mas en saliendo el sol, se quemó; y secóse, porque no tenia raiz.

7Y parte cayó en espinas; y las espinas crecieron, y la ahogaron.

8Y parte cayo en buena tierra, y dió fruto, cual á ciento, cual á sesenta, y cual á treinta.

9Quien tiene oidos para oir, oiga.

10Entónces, llegándose los discípulos, le dijeron: ¿Por que les hablas por parábolas?

11Y él respondiendo, les dijo: Porque á vosotros es concedido saber los misterios del reino de los cielos, mas á ellos no es concedido.

12Porque á cualquiera que tiene, se le dará, y tendrá mas: pero al que no tiene, aun lo que tiene le será quitado.

13Por eso les hablo por parábolas, porque viendo no ven, y oyendo no oyen, ni entienden.

14De manera que se cumple en ellos la profecía de Isaías, que dice: De oido oiréis, y no entenderéis; y viendo veréis, y no miraréis.

15Porque el corazon de este pueblo esta engrosado, y de los oidos oyen pesadamente, y de sus ojos guiñan: para que no vean de los ojos, y oigan de los oidos, y del corazon entiendan, y se conviertan, y yo los sane.

16Mas bienaventurados vuestros ojos, porque ven; y vuestros oidos, porque oyen.

17Porque de cierto os digo, que muchos profetas y justos desearon ver lo que veis, y no [lo] vieron; y oir lo que oís, y no [lo] oyeron.

18Oid pues vosotros la parábola del que siembra.

19Oyendo cualquiera la palabra del reino, y no entendiéndo[la,] viene el malo, y arrebata lo que fué sembrado en su corazon: este es el que fué sembrado junto al camino.

20Y el que fué sembrado en pedregales, este es el que oye la palabra, y luego la recibe con gozo;

21Mas no tiene raiz en sí, ántes es temporal: que venida la afliccion ó la persecucion por la palabra, luego se ofende.

22Y el que fué sembrado en espinas este es el que oye la palabra; pero el afan de este siglo, y el engaño de las riquezas ahogan la palabra, y hácese infructuosa.

23Mas el que fué sembrado en buena tierra, este es el que oye y entiende la palabra, y el que lleva el fruto; y lleva uno á ciento, y otro á sesenta, y otro á treinta.

24Otra parábola les propuso, diciendo: El reino de los cielos es semejante al hombre que siembra buena simiente en su campo.

25Mas durmiendo los hombres, vino su enemigo, y sembró zizaña entre el trigo, y se fué.

26Y como la yerba salió, é hizo fruto, entónces apareció tambien la zizaña.

27Y llegándose los siervos del padre de la familia, le dijeron: Señor, ¿no sembraste buena simiente en tu campo? ¿de dónde pues tiene zizaña?

28Y él les dijo: Un hombre enemigo ha hecho esto. Y los siervos le dijeron: ¿Quieres pues que vayamos y la cojamos?

29Y él dijo: No: porque cogiendo la zizana, no arranqueis tambien con ella el trigo.

30Dejad crecer juntamente lo uno y lo otro hasta la siega; y al tiempo de la siega yo diré á los segadores: Coged primero la zizaña, y atadla en manojos para quemarla; mas recoged el trigo en mi alfolí.

31Otra parábola les propuso, diciendo: El reino de los cielos es semejante al grano de mostaza, que tomándolo alguno lo sembró en su campo:

32El cual á la verdad es el más pequeño de todas las simientes; mas cuando ha crecido, es el mayor de [todas] las hortalizas, y se hace árbol, que vienen las aves del cielo y hacen nidos en sus ramas.

33Otra parábola les dijo: El reino de los cielos es semejante á la levadura que tomó una mujer, y escondió en tres medidas de harina, hasta que todo quedó leudo.

34Todo esto habló Jesus por parábolas á las gentes; y sin parábolas no les hablaba:

35Para que se cumpliese lo que fué dicho por el profeta, que dijo: Abriré en parábolas mi boca; rebosaré cosas escondidas desde la fundacion del mundo.

36Entónces, despedidas las gentes, Jesus se vino á casa; y llegándose á él sus discípulos, le dijeron: Decláranos la parábola de la zizaña del campo.

37Y respondiendo él, les dijo: El que siembra la buena simiente es el Hijo del hombre;

38Y el campo es el mundo; y la buena simiente son los hijos del reino, y la zizaña son los hijos del malo:

39Y el enemigo que la sembró, es el diablo; y la siega es el fin del mundo; y los segadores son los ángeles.

40De manera que como es cogida la zizaña, y quemada al fuego, así será en el fin de este siglo.

41Enviará el Hijo del hombre sus ángeles, y cogerán de su reino todos los escándalos, y los que hacen iniquidad,

42Y los echarán en el horno de fuego: allí será el lloro, y el crujir de dientes.

43Entónces los justos resplandecerán, como el sol, en el reino de su Padre: el que tiene oidos para oir, oiga.

44Ademas, el reino de los cielos es semejante al tesoro escondido en el campo, el cual hallado, el hombre [lo] encubre, y de gozo de ello va, y vende todo lo que tiene, y compra aquel campo.

45Tambien el reino de los cielos es semejante al hombre tratante, que busca buenas perlas;

46Que hallando una preciosa perla fué, y vendió todo lo que tenia, y la compró.

47Asimismo el reino de los cielos es semejante á la red, que echada en la mar, coge de todas suertes [de peces:]

48La cual estando llena, la sacaron á la orilla; y sentados, cogieron lo bueno en vasos, y lo malo echaron fuera.

49Así será al fin del siglo: saldrán los ángeles, y apartarán á los malos de entre los justos,

50Y los echarán en el horno del fuego: allí será el lloro, y el crujir de dientes.

51Y Jesus les dice: ¿Habeis entendido todas estas cosas? Ellos le responden: Sí, Señor.

52Y él les dijo: Por eso todo escriba docto en el reino de los cielos, es semejante á un padre de familia, que saca de su tesoro cosas nuevas y cosas viejas.

53Y aconteció [que] acabando Jesus estas parábolas, pasó de allí.

54Y venido á su tierra, les enseñaba en la sinagoga de ellos, de tal manera que ellos estaban atónitos, y decian: ¿De dónde tiene este esta sabiduría, y [estas] maravillas?

55¿No es este el hijo del carpintero? ¿no se llama su madre María; y sus hermanos, Jacobo, y José, y Simon, y Judas?

56¿Y no están todas sus hermanas con nosotros? ¿De dónde pues tiene este todas estas cosas?

57Y se escandalizaban en él. Mas Jesus les dijo: No hay profeta sin honra, sino en su tierra, y en su casa.

58Y no hizo allí muchas maravillas, á causa de la incredulidad de ellos.

Choose Translation

Switch translation for Matthew 13.

Reading Settings

Paragraph viewDisplay verses as flowing paragraphs instead of individual lines
Show verse numbersDisplay verse numbers inline
Red letterHighlight the words of Christ in red

Sign in to save your reading preferences across sessions.