1Que te oiga, ¡oh rey!, el Señor el día de la tribulación; que te defienda el Nombre del Dios de Jacob .
2Que te envíe socorro desde el santuario, y sea tu firme apoyo desde Sión.
3Tenga presente todos tus sacrificios, y le sea gratísimo tu holocausto.
4Que te conceda lo que desea tu corazón, y cumpla todos sus designios.
5Nosotros nos alegraremos por tu salud y nos gloriaremos en el Nombre de nuestro Dios.
6Otorgue el Señor todas tus peticiones. Ahora veo que el Señor ha puesto a salvo a su ungido. El le oirá desde el cielo, que es su santuario, en su poderosa diestra está la salvación.
7Unos confían en sus carros armados, otros en sus caballos; mas nosotros invocaremos el Nombre del Señor nuestro Dios.
8Ellos se hallaron envueltos en los lazos y cayeron; pero nosotros realzamos, y estamos llenos de vigor.
9¡Oh Señor!, salva al rey, y óyenos el día en que te invocaremos.